Árboles hechos de cables

Photay

Sacá el Aleatorio
Por Iván Jiménez
Un newsletter de discos.

¡Hola, hola, ¿qué ta-hal?! Bienvenidx a otro Sacá el Aleatorio, mi terroncito de azúcar.

Cuando tenía 19 o 20 leí Retromanía, de Simon Reynolds, y flasheé. Reynolds dice que si algo caracteriza la época en la que vivimos es la adicción y dependencia a nuestro pasado inmediato. Todo el tiempo estamos mirando lo que ya se hizo, al punto tal de que nos resulta totalmente imposible pensar en el mañana sin volver corriendo al ayer a buscar algo para reciclar. La realidad le da bastante la razón: cada vez hay menos películas que no sean parte de franquicias que existen hace 100 años, vuelven Los Abuelos de la Nada y Virus, la banda de rock más exitosa hoy en día es Greta Van Fleet (que es un rehash de Led Zeppelin)...

Podemos dar ese debate en un montón de niveles. Sin embargo, y sin desacreditar a Reynolds que escribió un libro espectacular, capaz quedarse con esa visión medio apocalíptica es perder un poco el foco, o que el bosque nos tape algunos árboles. Cada tanto, después de meses de sentirme estancado, encuentro un disco que no suena como ayer ni suena como hoy: suena como mañana. Está compuesto de elementos que ya existen, armado de formas que ya conozco y distribuido en las plataformas que todxs ya conocemos. Pero hay algo en la búsqueda que no apunta a ser glucosa musical para devorar y quemar lo más rápido posible: todavía se pueden hacer cosas pensando en el futuro.

Este es uno de esos discos.

\12
Onism
Photay 🇺🇸
2007
48 min
Spotify / Youtube

Qué es

¿Quién dice que los robots no saben zapar? Jazz electrónico tocado en una selva africana con conexión a internet.

Quién es

Photay es el alias de Evan Shornstein, baterista, músico y productor yanki que hizo un viaje a Guinea y deliró con las percusiones del continente más subestimado del mundo. Más allá del cliché, Evan hizo de su aprendizaje un mantra y toda su obra está plagada de mezclar electrónica y jazz con sonidos y percusiones del resto del mundo.

Por qué está bueno

Me acuerdo perfectamente del día que escuché este disco por primera vez, y no es que haya pasado nada extraordinario. Me subí al 113 para ir a mi trabajo de oficina como todos los días, puse uno de esos discos nuevos que a veces encuentro y me guardo, y desde la primer nota de Screens hasta que (muy a mi pesar) me tuve que sacar mis auriculares porque había llegado a destino, estuve totalmente captivo de cada sonido, percusión y sintetizador que aparecía en el mapa sonoro de Onism. Desde ese día hasta hoy, cada vez que le doy play a este disco intento descifrar por qué.

Musicalmente siempre me pareció más obvio: porque la composición es increíblemente creativa y diversa. Los ritmos se entrecruzan y en el mismo track pasa de la escucha pasiva y pasmada al bombo activador y manija. Escapa de las fórmulas de la electrónica y del purismo del jazz mientras se afana lo que más le gusta de ambos. En cada track hay una búsqueda específica que se construye con reglas inventadas en cada caso. A veces son clímaxes, a veces son vuelos relajantes. Mientras construye ese camino no abusa del loopeo, de repetir cuatro u ocho vueltas iguales y perfectas de lo mismo hasta cambiar de parte, sino que le enseña a su computadora a equivocarse y cambiar, a tener personalidad y swing.

Habiendo dicho tooodo eso, lo que me delira de este disco es el sonido. Suena raro decirlo, pero encubierto detrás del plano sonoro hay un culto al tacto. Algunos sintetizadores raspan y otros acarician, en la elección de las percusiones se siente la madera y los saxos y trompetas están extra metálicos, casi como si se materializaran en el cuarto escupiendo un poquito de saliva. Así, la experiencia electrónica se vuelve física y los árboles adentro están llenos de cables. La mezcla y la producción explotan todo el tiempo el contraste entre lo dulce y lo ácido, lo sintético y lo rupestre y lo robótico y lo humano, capaz porque eso es lo que somos hoy, mitad digitales y mitad animales.

El silencio

Qué viaje, eh. Gracias por llegar hasta acá, y si te gusta el disco mandaseló a la persona que te gusta. Efectividad garantizada o te devuelvo la guita.

Recordá que podés colaborar con Sacá el Aleatorio en cafecito.app/sacaelaleatorio, y que si te perdiste algunas entregas anteriores, podés encontrar un tema de cada disco en la playlist oficial para irte haciendo una idea de por dónde viene la mano.

No te olvides de ser amable con lxs desconocidxs y de saludar al colectiverx.

Nos vemos el jueves que viene,Iván